6. LA BÚSQUEDA
ALESSANDRO:
Si un rayo me hubiera alcanzado en la cabeza, no habría causado tanto impacto como lo que acababa de decir Humberto por teléfono. ¡Mi mayor miedo se había hecho realidad! Por un momento, me quedé sin poder articular palabra; mi corazón latía tan rápido que sentía que se iba a salir por mi boca. Estaba acostumbrado a recibir todo tipo de noticias terribles, pero no a esta.
Miré fijamente a Lilian, quien, por mi expresión, supo que no era nada bueno. Traté de articular palabras dura