—Bue…—Logan paró en seco al no encontrarse con nadie a quien abrazar. No había rastro de ella, se había esfumado de la noche a la mañana como si hubiera sido un sueño, un delirio, algo que no había sucedido jamás, no había rastro de Ariel.
Hacia tiempo que Logan no compartía cama con nadie y cuando lo hacia desaparecía antes de que él pudiera decirle los buenos días. No es que fuera un romántico pero era un hombre decente.
—¿Ariel?—preguntó con molestia buscandola por el lugar como si no entend