Mientras tanto, en la hacienda Stone, la tensión entre Ariel y Logan aumentaba.
La revelación de la llegada de Annabelle, la mujer que creían muerta, provocó una tormenta de emociones en ambos.
Logan, dividido entre su pasado y su presente con Ariel, se enfrentaba a una encrucijada.
Lo único que tenía claro es que no quería dejarla marchar.
—Ariel, necesito que entiendas… —comenzó a decir Logan, pero ella lo interrumpió.
—No tienes que explicarme nada, Logan. Tu pasado es tuyo, y yo no tengo