Eva
Estaba completamente segura de que íbamos a encontrar a cielito rápidamente, pero había subestimado las capacidades que tenía esta chica ahora con sus poderes. Había movido ramas y árboles. Lanzó enemigos por los aires como si no fueran nada. Consumida por la rabia, no sé exactamente qué había sucedido, pero estaba fuera de sí.
—¿Quién anda ahí? —pregunté cuando sentí a alguien detrás de mí —Oh eres tú— y apareció el guerrero. Generalmente me molestaba que estuviera rondando, pero en este