Alaric
Rachel ahora mostraba la insignia del guerrero muerto y los restos de la cerradura destruida.
—¿Su Majestad está diciendo que alguno de nosotros es culpable de lo que ha pasado? —preguntó Durán, sorprendido.
—¡Esta es una estrategia para exonerarse de las culpas por el grave asesinato que se ha cometido aquí, en su propio castillo! —acusó Daniel, dando un paso al frente— ¡Se supone que en el mundo de los lobos confiábamos en usted. ¡Usted juró protegernos, pero nos ha traicionado de la p