Alaric
Dicen que cuando un lobo marca a su mate se vuelve más poderoso y más obsesionado, apasionado y enloquecido con ella. No sabía si era más poderoso y poco me importaba; ella tenía poder por ambos y con eso bastaba. En cuanto a lo segundo, no tenía dudas: yo y mi lobo estábamos desbocados. No sabía cómo iba a poder seguir mi día a día sin estar pegado a ella. No pude dormir, solo quería ver si ella estaba bien
“Me habías prometido una noche larga, una mañana y quizás una tarde” me había rec