Celeste
El dolor que siento es como si mis huesos lucharan por salirse, por librarse de mi cuerpo, rompiendo todo a su alrededor. Mi rey gritaba mi nombre y escuché su aullido desgarrador. Estaba en una batalla, no sabía si íbamos ganando… y de pronto estaba en un lugar oscuro y sombrío, encerrada en una jaula como si fuese un animal.
—No… no puede ser
Una figura se acerca a mí. No tuve ni siquiera que preguntar quién era; podía sentir su odio y su maldad en cada poro de mi piel.
—La persona má