Capitulo 37.
Capitulo 37
Helena, con su habitual arrogancia, no tardó en hacer de las suyas, lanzando comentarios despreciativos que hacían que cada palabra se sintiera como un corte en la piel de Ada.
—¿Crees que Lukyan vendrá a salvarte? Eres solo una sombra para él, ni en tus mejores sueños te puedes comparar a mí. Se rió Helena, mirándola despectivamente.
—¿Qué pensabas que él me dejaría a mí por ti? Pequeña ignorante. Las palabras de Helena cada vez eran más afiladas.
La ira creció en el pecho de