Capitulo 111.
Capítulo 111.
El aire olía a pan tostado, café recién hecho y ese toque dulce que solo la cafetería de Susana tenía. Ada bajó la vista hacia Halley, que dormia tranquila en el pañuelo que llevaba atado contra su pecho, y una sonrisa suave se le dibujó en el rostro. A pesar de todo lo que estaba pasando, ese lugar seguía oliendo a hogar.
Está era la última parada antes de llegar a su destino Ada queria despedirse de sus amigos. De los primeros que la acogieron sin pedir nada a cambio cuando s