Me llevé de la mano a Maxwell por el pasillo, en busca de un sitio en el que pudiéramos estar a solas un buen rato, al final del pasillo había una escalera que daba a otro piso, no tenía la menor idea de que era lo que nos íbamos a encontrar al llegar, pero tampoco estaba pensando demasiado en ello.
Traía ya varias copas encima, pero tampoco era ninguna excusa, quería estar con Maxwell, quería volver a experimentar aquella sensación tan diferente a todo lo que había vivido antes.
Quizá era malo