Tráele comida para comer.
CAPÍTULO SIETE
Nadie se movió mientras se preguntaban a quién se refería Pa Antonio.
Hella se quedó donde estaba y pensó muy seriamente en no moverse y luego pensó en lo que le pasaba a las personas en esta finca que desafiaban al hombre que acababa de cruzar por encima de la sangre de alguien, así que salió.
Todos la miraron y sintió los ojos taladrando su alma.
Llevaba puesta una chaqueta de red que había visto en el guardarropa que había jalado cerrándola cuando salió de su habitación pero s