Mundo ficciónIniciar sesiónEva.
Me siento en el sofá de Aaron y espero que él ocupe el puesto al lado mío, pero Aaron se queda de pie con los brazos cruzados a un lado de la estancia, yo aspiro el aroma que hay en el ambiente, es el mismo que salía del cuello de Zoé, ¡joder! Tal parece que la mujer se bañó en perfume aquí en casa de mi novio, es penetrante el perfume, tanto que me toca hacer un mohín con la nariz para eliminar







