Mundo ficciónIniciar sesiónEva.
–Hora de volver a la puta realidad – me digo a mi misma mientras me pongo de nuevo el vestido negro sucio y vomitado.
Dejo el pijama tirado a un lado de la cama, Eros seguramente tiene a alguien para levantarla, doblarla y lavarla, ¡Aunque sabrá Dios si no las bota! Suelto un suspiro y me acerco a la ventana donde se ve el alba, apenas está amaneciendo, pero Eros es coronel de un ejército, probablemente ya debe estar d







