Mundo ficciónIniciar sesiónEva.
–El ministro y sus hijos pueden irse a la mismísima mierda – suelto con frustración, no siento depresión o tristeza dentro de mi cuerpo, eso se ha convertido en una jodida rabia que me tiene de un genio de los mil demonios – ¿Quién diablos se creen que son? – pregunto bajito mientras hago pataleta como una niñata, pero nadie me está viendo o escuchando, o al menos eso espero, así







