52. ¿Conseguiré tu perdón?
Gia
Volver a verle me cortó el aliento.
Carlo irrumpió en la habitación tan pronto Alessandro se quedó dormido. Lo coloqué en su cuna e intenté por todos los medios ocultar cada una de mis reacciones.
Se me habían disparado los latidos.
Apreté los ojos con fuerza y me obligué a hacerle frente a la situación.
Al principio, el silencio se instaló en medio de nosotros. Me sentía como si fuese la primera vez que compartía un espacio a solas con él. Y en cierto modo, así era, el hombre que tenía en