51. Terracina
Sebastian
Recordé el instante en que Isabella cumplió la mayoría de edad. Lo hizo estando bajo los efectos del alcohol y sonriendo bajo mis sábanas.
No me malinterpreten.
Si quiera fui capaz de tocarle una hebra de cabello ese día.
Sus mejillas estaban rosadas bajo un suave mechón de cabello marrón, y aunque sus preciosos ojos redondos me advirtieron del denso huracán que se avecinaría si sucumbía, lo hice a pesar del riesgo.
Sucumbí sabiendo que las consecuencias de ese amor no tardarían en ha