37. Pídeme lo que quieras… y te lo daré
Carlo
La busqué en cada lado.
Cafetería, sala de espera y habitaciones.
También, pregunté a todo mundo.
Nadie sabía nada de ella, hasta que la vi…
Entraba tímida por las puertas de la capilla. Al principio, pensé en darle privacidad, quizás lo necesitaba y tampoco no era un buen momento para hablar de mis sentimientos ni de todo lo que había sucedido desde la última vez que nos vimos; mucho menos, si estábamos en un lugar público y sería mal visto un simple contacto con una mujer a días de anun