Dalila
El lobo llegó con su coche a los pocos minutos de irse Doris así que supuse que era verdad que venía en camino.
Abrí la puerta del copiloto y me puse el cinturón.
—¿Te divertiste con el viajecito en el coche rosa?— me dijo sin ocultar su sonrisa.
— ¡Muy gracioso,lobo gruñón!— le di un golpe en el hombro
—Tía Doris es algo— se quedó pensando —Nerviosa al conducir—
—¿Nerviosa?,creo que eso es quedarse muy corto,¡Pensé que iba a morir!.Adoro a tu tía pero ni loca me vuelvo a montar con ella