Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlimceceg sonrió medianamente cuando entraron a la habitación principal de la mansión, Tuva Eke también le sonrió mientras se quitaba capa oscura de sus hombros y mojada con el agua de la lluvia para arrojarla en el suelo.
Alimceceg se sentó en el lecho y esperó a que Tuva Eke secara su cabello y se pusiera una ropa limpia y seca.
El hombre se quedó de pie frente a ella todavía vestido con las ropas mojadas. Alimceceg frunció el ceño sin entenderlo. Sin embargo, después de un
Nota: he cometido errores en el capítulo. Tuva Eke está ciego, no puede ver. Si hay partes en las que supuestamente ve, obvienlas, por favor. El subconsciente me jugó una mala pasada.







