POV Anyra.
Más tarde, por fin me dejaron entrar a la habitación. Cada paso que daba por el pasillo se sentía como si caminara a través de un sueño, un lugar donde el tiempo se había detenido y todo estaba teñido de una quietud extraña y dolorosa.
Al abrirse la puerta, lo vi.
Primero entraron Akron y Emma, sus rostros serios, casi rígidos, como si sostuvieran el mundo sobre sus hombros. Luego, tras unos momentos que me parecieron eternos, me dijeron que podía quedarme a su lado.
Les agradecí con