POV Astra
Cuando abrí los ojos, tardé unos segundos en entender dónde estaba. El techo no era el mío. Era demasiado alto, demasiado limpio, demasiado perfecto. Reconocí de inmediato la habitación de Cassian: su penthouse, su mundo de lujo frío y ordenado, donde todo parecía diseñado para recordarte que él tenía el control de absolutamente todo.
Incluso de mí.
Me incorporé de golpe, sintiendo cómo la confusión se transformaba rápidamente en rabia.
—¿Por qué me trajiste aquí? —pregunté, con la voz