POV Olivia
Me levanté de la cama como impulsada por un resorte, con el corazón golpeándome las costillas con una violencia inaudita.
Sentía mi rostro arder, un rubor encendido que me delataba, mientras un leve sudor perlaba mi frente tras haber sido sorprendida en la intimidad de mi propio deseo.
Adrián no se movió de la puerta de inmediato; se quedó allí, devorándome con la mirada, y supe que ese brillo en sus pupilas era una señal de peligro.
Se acercó a mí con dos pasos calculados, mantenien