POV Akron
—¡No lo hice! —grité con desesperación—. Juro que no engañé a mi esposa, ¡no recuerdo nada de lo que pasó!
Adrián me miró con seriedad, pero también con comprensión.
—Te drogaron, Akron —dijo con voz calmada, firme—. Esto no lo hiciste tú, te obligaron a hacerlo.
Sus palabras eran un alivio y a la vez un recordatorio de mi impotencia.
Sentí cómo un peso se asentaba sobre mi pecho, pesado, doloroso. Quería creerle, pero al mismo tiempo, la culpa y la vergüenza me consumían.
—¿Qué debo h