POV Astra
Lo vi entrar.
Y me quedé completamente quieta.
No fue miedo exactamente… fue algo peor. Una sensación extraña en el pecho, como si mi cuerpo entendiera antes que mi mente que algo iba a cambiar.
Él caminó con calma, como siempre. Como si nada en el mundo pudiera afectarlo. Como si no existiera ninguna tormenta detrás de sus ojos.
Pero yo sí la sentía.
Y no podía quedarme ahí.
Sin pensar demasiado, retrocedí un paso. Luego otro. Y de pronto, el aire se volvió insoportable, pesado, como