POV Astra
Sus ojos se entrecierran, como si mis palabras lo golpearan más de lo que quiere admitir. Lo conozco lo suficiente para saber que no es indiferencia, es defensa. Siempre ha sido así con él: cuando siente demasiado, se endurece.
Me acerco aún más, hasta que apenas queda aire entre nosotros. Puedo sentir su respiración, tensa, contenida, como si cada segundo conmigo fuera una batalla interna.
—No puedes decidir esto solo cuando estás herido o cuando te duele lo que imaginas —digo, con la