POV OLIVIA
Adrián estaba de rodillas ante mí, y mi corazón no podía dejar de latir con fuerza. Su mirada me atravesaba, intensa, llena de deseo y algo más profundo.
Decía que me amaba, pero, ¿cómo podía creerlo? Me había despreciado tanto tiempo, amó a Emma con una intensidad que aún dolía.
¿Cómo saber que no mentía ahora, que sus palabras no eran solo otro juego de su orgullo?
—No puedo creerte —susurré, temblando, mientras mis manos se cerraban sobre mi vestido, buscando fuerza que no encontra