POV Adrián.
La aguja penetró mi piel con una frialdad técnica, pero yo apenas la sentí.
Mis ojos estaban fijos en la bolsa de plástico que comenzaba a llenarse con el líquido carmesí de mi propia vida.
Dicen que la sangre es el lazo más fuerte que existe, y por primera vez, estaba usando ese lazo para sostener la existencia de alguien más.
—Solo un poco más, señor —dijo la enfermera, ajustando el tubo.
No me importaba.
Podían llevárselo todo si con eso lograban que Olivia Flores volviera a abri