POV Amatissa
El sonido metálico del cuchillo al caer contra el suelo fue lo primero que rompió el silencio.
Fue un golpe seco, frío… definitivo.
Serafina lo soltó en el mismo instante en que vio la sangre.
Sus ojos, antes llenos de furia, se abrieron con una expresión de puro horror, como si no pudiera creer lo que había hecho, como si de pronto la realidad la hubiera alcanzado de una forma brutal.
—¡Padre! —gritó, con la voz desgarrada.
Ese grito todavía retumba en mi mente. No fue un grito de