POV Verena
El mundo daba vueltas.
El zumbido en mis oídos era un pitido constante que amenazaba con hacerme perder el sentido, pero el olor a pólvora y a tierra mojada me mantuvo anclada a una realidad de pesadilla.
Abrí los ojos con dificultad, mis manos raspando el suelo rugoso.
Lo primero que vi fue la imagen que me perseguiría el resto de mis días: mi chofer y mi guardia, hombres que habían servido a la familia con lealtad inquebrantable, yacían heridos en el suelo, sus cuerpos inmóviles baj