POV: Akron
El silencio en el salón de la mansión no era pacífico. Mi padre caminaba de un lado a otro, con el teléfono pegado a la oreja y el rostro encendido por una furia.
Estábamos buscando a ese idiota del investigador privado. Nos habían asegurado que era el mejor, un hombre capaz de encontrar un alfiler en un pajar de cenizas, pero ahora que los minutos se convertían en horas y las horas en un vacío insoportable, parecía un maldito fantasma.
No respondía las llamadas. No enviaba informes.