POV Astra
—¡Estás loco! ¡Vas a pagarlo, Albert!
Mi voz salió más temblorosa de lo que quería.
El auto avanzaba a toda velocidad mientras yo intentaba abrir la puerta, pero estaba bloqueada. Mis manos comenzaron a temblar. El corazón me golpeaba tan fuerte el pecho que apenas podía respirar.
Albert seguía mirándome.
Como si todo aquello fuera normal.
Como si secuestrarme el día de mi boda fuera una prueba de amor.
—Tranquilízate —dijo con calma—. No voy a hacerte daño.
Lo miré horrorizada.
—¡¿No