POV Astra
Al día siguiente desperté temprano, antes que Albert.
El silencio de la casa era extraño, como si todo estuviera en pausa, esperando que algo ocurriera para romperlo.
Me quedé unos segundos mirando el techo, sin moverme, sintiendo esa calma engañosa que llega justo antes de una tormenta.
Y, por primera vez en mucho tiempo, me sentí… dichosa.
Era esa sensación ligera, casi absurda, como cuando por fin obtienes algo que deseabas con tanta intensidad que ni siquiera te atreves a cuestiona