POV Astra
La música retumbaba en mis sienes como un pulso eléctrico. La euforia era un manto que nos cubría a todas; estábamos ebrias de libertad, de risas y de la presencia de esos hombres que bailaban para nosotras, ajenos a las complicaciones del mundo exterior.
Un auto entró de forma agresiva, rompiendo la coreografía de la noche. Mis ojos, nublados por la diversión, se enfocaron con esfuerzo.
El corazón me dio un vuelco violento: eran Azrael y Albert.
El primero bajó del vehículo con una f