POV Anyra
Al día siguiente me dieron de alta.
La enfermera me entregó los documentos y me indicó dónde debía firmar. Tomé la pluma con cierta torpeza; mi cuerpo todavía se sentía débil después de todo lo que había pasado. Firmé mi pase de salida y luego caminé lentamente hasta el mostrador para pedir la cuenta del hospital.
No quería deberle nada a nadie.
—Disculpe —dije con voz tranquila—. Vengo a pagar mi cuenta antes de retirarme.
La recepcionista revisó la computadora durante unos segundos.