Pov Anyra
Cuando Azkariel finalmente se marchó, sentí que el aire regresaba a mis pulmones.
Durante todo el tiempo que estuvo frente a mí, mi cuerpo había permanecido tenso, como si estuviera atrapada frente a un depredador. Su presencia era peligrosa, impredecible, y lo peor era que ahora tenía algo con lo que podía destruirme.
Me llevé una mano al pecho y respiré profundo.
—Cálmate, Anyra… —murmuré para mí misma.
Ya pensaría en cómo alejar a ese hombre de mi vida.
De alguna forma encontraría l