POV Anyra
Desperté con los primeros rayos del sol colándose por la ventana, dibujando líneas doradas sobre las paredes de la habitación.
Parpadeé varias veces, aún medio adormecida, intentando asimilar la realidad frente a mí.
Allí estaba Azkariel, durmiendo plácidamente, ajeno a todo el mundo, ajeno a mí.
El corazón me dio un vuelco y, por un instante, tuve ganas de quedarme allí, pegada a él, abrazada a su calor, como si el mundo pudiera detenerse a nuestro alrededor.
Pero una parte de mí sabí