POV Emma
Los vi irse.
Vi cómo Adrián se alejaba sin mirar atrás, sin detenerse un solo segundo, sin siquiera vacilar. Su espalda recta, su paso firme, su mano enlazada a la de otra mujer. No hubo duda en él. No hubo culpa visible. No hubo conflicto. Ni siquiera una sombra de arrepentimiento.
Ni siquiera le importó que yo hubiera estado a punto de besar a Akron.
Ni siquiera le importó verme ahí, rota, expuesta, con el corazón deshecho a plena vista.
Ese fue el golpe más cruel de todos.
Porque no