Mundo ficciónIniciar sesiónVolver a casa
Gina
Camilo esperaba por mí sentado en uno de los escalones de la entrada. Me encontraba agotada. No sabía cuánto caminé, pero debió ser mucho porque tenía los pies lastimados. Una fina llovizna me mojaba. Me quedé paralizada mirando a aquel hombre. Se puso de pie y caminó hacia mí. Lo detuve. No podía, ni quería tenerlo cerca. No podía respirar su mismo ai







