Reino de Balai
El eco de un grito reverberó en los solitarios pasillos. Los aposentos del rey gritaban con voces desgarradas en una noche tan oscura como el alma del monarca. La muchacha ultrajada se quedó sin voz y despertó a los golpes a un horror indescriptible.
Era una sierva nueva, traída desde Galaea como parte del intercambio comercial que incluía el acuerdo de paz. El vino y las mujeres de aquel reino lo llenaban de gozo. Las siervas que trabajaban bajo el sol tenían la piel tostada, su