POV Gianna
Miré sus ojos y, por un instante, el mundo pareció quedarse suspendido en ese silencio cargado de cosas que ya no tenían arreglo.
Había algo en su mirada que antes me hacía sentir protegida, pero ahora solo me provocaba una rabia profunda, amarga, como si todo lo que habíamos sido se hubiera podrido por dentro.
No lo pensé demasiado. Mi mano se levantó sola y el sonido de la bofetada rompió el aire entre nosotros.
Mi pecho subía y bajaba con fuerza.
—No seré tuya, nunca —dije con la v