POV Katelyn
—¿De verdad vas a seguir con esto?
Su voz golpeó la habitación como un impacto seco, cargado de una rabia que apenas lograba sostenerse en su propio pecho. Antonio estaba de pie frente a mí, rígido, como si cada músculo de su cuerpo estuviera tensado al límite, como si un movimiento más pudiera romperlo.
Yo no retrocedí. Ni un paso. Ni una duda visible.
Lo miré en silencio unos segundos, dejando que el aire entre nosotros se volviera más denso, más incómodo, más inevitable.
Había al