POV Katelyn
—¡Desgraciado!
Mi voz resonó por el pasillo con una furia que ni siquiera intenté ocultar.
Antonio apenas reaccionó.
Ni siquiera pareció ofendido.
Al contrario. Una sonrisa fría apareció en sus labios.
—Desgraciado o no, ya sabes lo que pasará si no vienes conmigo.
Sentí que el corazón se me hundía.
Lo odiaba.
Lo odiaba con una intensidad que me quemaba por dentro.
Odiaba su arrogancia. Odiaba la forma en que siempre conseguía acorralarme.
Odiaba que utilizara a mi madre para obliga