POV Katelyn
Al día siguiente me dieron el alta.
El médico me explicó algunas indicaciones que apenas escuché. Mi mente estaba en otro lugar. Mi cuerpo seguía adolorido por el accidente, pero el dolor físico era insignificante comparado con el que llevaba dentro.
Sabía lo que ocurriría en cuanto cruzara la puerta del hospital.
Antonio King me estaba esperando.
Cuando lo vi entrar a la habitación con aquel traje impecable y aquella expresión tranquila, sentí un escalofrío recorrerme la espalda.
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