POV Gianna
—¡Gianna, espera!
Me detuve en seco.
Sentí que algo ardía dentro de mí, como una llama que no podía apagar. No era solo rabia… era dolor. Un dolor viejo, profundo, que creí haber enterrado, pero que en ese instante volvió a abrirse paso sin piedad.
Y entonces lo recordé. Ese día.
El día en que Ignacio me traicionó. Apreté los puños con fuerza.
—¿Qué es lo que te pasa? —exigió Kyllian, acercándose—. ¿Por qué actúas así?
Solté una risa seca, amarga.
—Así, ¿cómo?
—¡Como una loca!
Levanté