***
Karina.
Estaba en la cocina terminando de preparar el desayuno bastante concentrada en lo que hacía. Fue así hasta que unos fuertes brazos me rodearon por detrás, hundiéndose un rostro en mi cuello besándome suavemente. Sonreí antes de girarme entre sus brazos para verlo, tan hermoso y seductor como todos estos días que han pasado.
—¿Qué crees que haces? —envuelvo mis brazos alrededor de él —estoy ocupada ahora.
—Necesito un poco de atención también —me rodea por la cintura, manteniéndom