Mundo ficciónIniciar sesiónTres horas después
Mi cuerpo ya no me pertenecía. No sabía cuántas veces podía volver a tener mi orgasmo, pero, sentía que si tenía uno más, terminaría muerta. Mi cuerpo ya no podía moverse y era por ello, que estaba sobre el pecho del hombre que me bañaba como si fuera una muñeca o una bebé que no puede moverse por tener tanto agotamiento.Su toque era suave, muy distinto al salvaje tratamien






