Mundo ficciónIniciar sesiónNo me conocía, realmente no podía entender como las caricias firmes, venían de la misma mujer que lloraba en la habitación donde vivió por años. Los besos decididos, no parecían provenir de la misma mujer que mendigo amor incluso de su prometido.
Era una Adhara diferente y aunque tenía la seguridad que yo quería experimentar en todo, me resultaba agradable ya haber comenzado a salir de mi zona de confort, para lanzarme a este






