Mundo ficciónIniciar sesiónEl rubor me invade y yo siento que hace demasiada calor, mientras mi esposo ignora mi reacción y continúa saltando hasta que calcula mal la distancia entre las camas y se cae de tal forma que me hace gritar.
—¡Jareth! — grito preocupada.—Quisiera decir que estoy bien, pero…— dice Jareth en el suelo, mientras yo lo reviso en el suelo.—¿Te duele algo? — pregunto preocupada.—Todo si me das un beso






