Elijan Morgan
La rabia me consumía mientras buscaba desesperadamente algún rastro de Alexa. No podía entender cómo alguien podía desaparecer sin dejar rastro, y mucho menos ella. Mis contactos me decían que no sabían nada, que estaban investigando, pero para mí, eso no era suficiente. La incertidumbre y la frustración me hervían en las venas.
Después de horas de buscar y presionar a los informantes, finalmente recibí una pista. Un lugar apartado, en las afueras de la ciudad, uno de esos sitio