La mujer del Cóndor:12. Recuerdos dolorosos
Regina Stravos
Trabajé durante todo el día en la mansión, y tenía el doble de trabajo porque Julia y la mujer de Michael me trataban terriblemente mal. Me gritaban, me insultaban, y se aseguraban de que no tuviera un solo momento de descanso. A pesar de todo, finalmente llegó la noche. Exhausta, me acosté en mi cama.
Afuera, la tormenta rugía con fuerza; la lluvia golpeaba las ventanas y el sonido del viento se colaba por las rendijas. Cerré los ojos, pero el cansancio no fue suficiente para